
Pregunta de diálogo diario: ¿La intimidad es un riesgo? ¿CMSADE?
Pregunta de diálogo diario: ¿Cómo me ayudas a sentirme apreciado? ¿CMSADE?
Pregunta de diálogo diario: ¿Qué sueños de toda la vida compartimos y qué progreso hemos hecho para cumplirlos? ¿CMSCMR?
Pregunta de diálogo diario: ¿CMS haciéndome vulnerable frente a ti?
Pregunta de diálogo diario: ¿Estoy dispuesto a darte un cumplido? ¿CMSCMR?
Pregunta de diálogo diario: ¿A qué le tengo miedo? ¿CMS compartiendo esto contigo?
Pregunta de diálogo diario: Dios ama un corazón humilde. ¿Es humilde mi corazón? ¿CMSADMR?
En aquel tiempo, Jesús dijo esta parábola sobre algunos que s tenían por justos y despreciaban a los demás:
“Dos hombres subieron al templo para orar: uno era fariseo y el otro, publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior: ‘Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos y adúlteros; tampoco soy como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todas mis ganancias’.
El publicano, en cambio, se quedó lejos y no se atrevía a levantar los ojos al cielo. Lo único que hacía era golpearse el pecho, diciendo: ‘Dios mío, apiádate de mí, que soy un pecador’.
Pues bien, yo les aseguro que éste bajó a su casa justificado y aquél no; porque todo el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido”. Lc 18, 9-14

