
Pregunta de diálogo diario: ¿Por qué me gustaría que me acompañaras en oración?¿Cómo me siento acerca de esto?
Pregunta de diálogo diario: ¿De que estoy sumamente agradecido? ¿Cómo me siento acerca de esto?
Pregunta de diálogo diario: ¿Para qué me gustaría ahorrar algún dinero? ¿Cuál es mi sentimiento más fuerte al respecto?
Pregunta de diálogo diario: ¿Cómo me siento acerca de visitar a su familia para Navidad?
Pregunta de diálogo diario: Qué fruta me gustaría comer esta semana? ¿Cómo me siento acerca de eso?
Pregunta de diálogo diario: ¿Cómo entiendo que Jesús sea el rey de mi vida? ¿Cómo me siento al compartir esto contigo?
Cuando Jesús estaba ya crucificado, las autoridades le hacían muecas, diciendo: “A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el elegido”.
También los soldados se burlaban de Jesús, y acercándose a él, le ofrecían vinagre y le decían: “Si tú eres el rey de los judíos, sálvate a ti mismo”. Había, en efecto, sobre la cruz, un letrero en griego, latín y hebreo, que decía: “Éste es el rey de los judíos”.
Uno de los malhechores crucificados insultaba a Jesús, diciéndole: “Si tú eres el Mesías, sálvate a ti mismo y a nosotros”. Pero el otro le reclamaba, indignado: “¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en el mismo suplicio? Nosotros justamente recibimos el pago de lo que hicimos. Pero éste ningún mal ha hecho”. Y le decía a Jesús: “Señor, cuando llegues a tu Reino, acuérdate de mí”. Jesús le respondió: “Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso”. Lc 23, 35-43
Pregunta de diálogo diario: ¿Cuál es mi sentimiento más fuerte acerca de viajar contigo?

